ESCRIBIR PARA SENTIR
Un pequeño viaje de gestión emocional a través de la escritura creativa
Cuando escribimos ficción, damos vida a personajes que pueden pensar, sentir y actuar de formas muy diferentes a las nuestras.
Para contar sus historias, necesitamos intentar comprender cómo ven el mundo, aunque no compartamos sus decisiones.
Porque comprender a alguien no significa darle la razón. Significa estar dispuestos a mirar, por un momento, desde sus ojos.
ESCRIBIR PARA SENTIR
Un pequeño viaje de gestión emocional a través de la escritura creativa
- 01 · No sabía cómo levantar la voz, así que levanté la pluma
- 02 · Ponle un personaje a lo que sientes
- 03 · Crea a alguien que no se parezca a ti
- 04 · Hoy puedes ser la villana
- 05 · La conversación que nunca ocurrió
- 06 · Cambia el final
- 07 · Y ahora vuelve a ser tú
3. Crea a alguien que no se parezca a ti
Ahora vamos a dar un paso más.
Hasta aquí hemos creado personajes que expresaban cosas que llevábamos dentro.
Pero ¿qué ocurriría si hiciéramos justo lo contrario?
Crea a alguien que no se parezca a ti.
Alguien con otros valores.
Otra forma de reaccionar.
Otra manera de relacionarse.
Alguien que pueda tomar decisiones que tú jamás tomarías.
Y aquí está la parte importante:
No tienes que admirarlo.
Ni querer ser como él.
Ni siquiera tiene que gustarte.
Solo tienes que intentar comprenderlo.
Eso es algo que hacemos constantemente quienes escribimos ficción.
Para escribir a un personaje tenemos que entrar en su cabeza.
Tenemos que entender qué quiere, qué teme, qué ha vivido y por qué toma las decisiones que toma.
Y a veces sucede algo curioso.
Podemos llegar a comprender a alguien sin compartir su manera de actuar.
Comprender no significa justificar.
Y empatizar no significa querer ser como el otro.
Simplemente significa que, durante un rato, has conseguido mirar el mundo desde otro lugar.

Tu ejercicio: entra en su piel
Crea un personaje completamente diferente a ti.
Escribe:
- Qué desea por encima de todo.
- Qué teme.
- Qué considera imperdonable.
- Qué estaría dispuesto a hacer por conseguir lo que quiere.
- Qué piensa de las personas que son diferentes a él.
- Qué secreto guarda.
- Qué parte de sí mismo nunca mostraría a nadie.
Después escribe una escena en primera persona.
No lo describas desde fuera.
Sé él.
Durante unas páginas, piensa como él.
Habla como él.
Reacciona como él.
Y cuando termines, sal del personaje.
Vuelve a ser tú.
Entonces pregúntate:
¿Qué he comprendido de él que antes no comprendía?
Puede que descubras algo inesperado.
Y puede que descubras también que, aunque ahora lo entiendas mejor, sigues sin querer parecerte a él.
Perfecto.
Ese también es el ejercicio.
Angie 🦋
Gracias por estar aquí y acompañarme en este camino. 💜 Si crees que este taller puede inspirar a alguien más, ¡compártelo!



